‘Cause I’m a voodoo child, lord I’m a voodoo child’
Héctor MartÃnez González: Al compás del vudú. Religión, represión y música. Edita: Allanamiento de mirada, Granada, 2022
Esos versos nos inquietaban a finales de los años sesenta al escuchar a Jimmy Hendrix. Después bucearÃamos en el blues y el jazz y descubrimos algunas de sus raÃces (roots) que nos llevaban a Nueva Orleans, el pasado de esclavismo y religiones africanas, la influencia española y francesa, la convivencia de esas creencias con el catolicismo criollo y las prácticas indÃgenas. Ahora este libro profundiza en estas aguas abisales.
Héctor MartÃnez González es ingeniero e historiador (rara mezcla, conozco ingenieros musicólogos pero no historiadores) y nos lleva concretamente a La Luisiana, primero francesa después española, siempre mestiza. Allà convivieron en cierta armonÃa las creencias católicas con el animismo africano y la inmersión espiritual en la naturaleza de las naciones indÃgenas. TenÃan un enemigo común: primero la pérfida Albion, después los ya independientes EEUU.
El resultado no pudo ser más explosivo y rico en lo cultural y religioso: sincretismo y convivencia de razas y culturas.
La Luisana pasó de Francia a España en el tratado de Fontainebleau, después a los EEUU que se la comprarÃan a España como una finca cualquiera. Mientras tanto consiguieron convivir españoles (que ya tenÃan las Antillas y La Florida) franceses incluso llegados de Canadá (acadios) indÃgenas americanos y esclavos y libertos afroamericanos. Al calor de los cultivos del algodón y la caña de azúcar. Lo llenaron todo de supersticiones, conjuros, esoterismo, revoluciones, paganismo convertido en catolicismo, vudú…y…música.
¿Qué música? De entrada los tambores y shouts africanos, canciones de trabajo, música francesa principalmente de bandas, cajun, zydeko, canciones españolas y música militar también...y blues, mucho blues.
El mejor compañero del blues primitivo fue el vudú. Aparece en forma de trance repetitivo en lo musical y en las letras. Conjuros, males de ojo, huesos de gato negro, personajes femeninos y masculinos que ejercen de oficiantes de esta doble religión, blues y vudú, rituales conjuntos.
Quizá la leyenda más extendida del blues, protagonizada por Robert Johnson responda a estas mitologÃas iniciales. ¿Sucedió de verdad que en un crossroads se encontró con Belcebú y le dio el poder de tocar la guitarra de esa forma? ¿De componer esas letras? Cómo será el asunto de confuso que aún anda Eric Clapton desentrañando esos arcanos musicales.
Un libro magnÃficamente documentado, escrito, editado y además acompañado de dos inmensos documentos sonoros en forma de CD con la música y las letras que generaron estas ideas y estas técnicas musicales- spanish tinge, ragtime, bluenotes, shouts, bottleneck…- que han llegado hasta nosotros desde mediados del siglo XXI y que siguen fecundando la música popular norteamericana y occidental en general.
Una edición que no debe faltar en la biblioteca de ningún aficionado al blues y el jazz.
Muy grato de leer, va al punto siempre, y la escucha que acompaña está muy bien elegida. Muy recomendable. En su tienda de libros habitual.
__________
- El legado de Oliver Sacks: neurociencia de la música en libros
- “Agredir para vencer†(lema de las juventudes fascistas italianas y ... en libros
- Jugando con la música niñas y niños en libros
- ¡Finalmente una historia de la performance! en libros
- Carmen con la CompañÃa Antonio Gades, protagonista en el inicio ... en baile español
- El Festival Internacional de Santander clausura su edición 2025 con ... en festivales, música clásica
- Doce Notas sortea entradas para ¡Baila vals toda la noche! ... en música clásica
- La temporada de verano MET Ópera regresa a Cine Yelmo ... en lÃrica
dejar un comentario
Puedes escribir un comentario rellenando tu nombre y email.
Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>
comentarios
No hay ningún comentario aún, ¡Sé el primero en comentar!