El profesor Teschner ha cogido partes de esta colección y ha construido un Divertimento, con cinco movimientos, y lo ha transcrito para tres guitarras.
El resultado es una pieza atractiva y con buenas sonoridades para el conjunto. La intervención es pequeña, un transporte que busca la mejor sonoridad del intrumento y algún apoyo armónico para adornar la monofonía en la guitarra. La obra resultante no es especialmente difícil, aunque con Mozart siempre hay que andar con cuidado.





