En una carta dirigida a su padre desde Augsburgo, a los 21 años de edad, Mozart vino a definir el órgano como “el rey de los instrumentos”. Casi dos siglos después, este instrumento causó un impacto similar a una joven pianista catalana que acabaría reinando entre tubos y teclados a lo largo de tres cuartos de siglo, superando su reinado el de la mismísima Queen Victoria.






