Joaquín Chacón es un veterano ya a pesar de su juventud. Uno de los músicos de jazz más activos de la escena madrileña: intérprete, compositor, formación, pedagogía del jazz. Aquí, ayudado por el eficaz bajista Víctor Merlo.
El disco que me ocupa las tardes de estos primeros días del otoño castellano —luces más rojizas, chopos, arboledas, río en mi caso—, aún con “veroño” y veintiséis grados cuando escribo esta reseña. Dreamland es un trabajo abierto a muchas influencias desde una base plenamente jazzística, con amplio manejo de las armonías y buenos acentos de blues (Swimming in your eyes).
No faltan temas que nos llevan a estilos musicales con cierta cercanía al folclore anglosajón y americano con el uso de la guitarra acústica (Lawns in the Sky) y también, con guitarra española, a las armonías mediterráneas (Ya llega Sofía, Nana para), además de pinceladas plenamente clásicas en Satetsu.
Todos los temas son de una limpieza interpretativa y de pulsación envidiable, nítidos y casi siempre sin las saturaciones que tanto nos gustan en las guitarras actuales (por lo menos a un servidor —Lage, Scofield—). Se acerca Chacón más a los sonidos de Ralph Towner, algo de agradecer en estos días en los que se olvida todo rápidamente.
Incluye un tema en forma de suite —diversos motivos sonoros— muy interesante como es Primavera, verano, otoño, invierno, primavera, de desarrollos muy amplios y muy sugerentes. Un regalo para ser hecho por un dúo de guitarras en directo.
Es muy de agradecer que en el panorama del jazz en España, tan evolucionado actualmente, surjan músicos en todas las regiones que se atreven a presentar sus ideas tan desnudas, en carne y hueso, sin el arrope de una banda, para poder desentrañar mejor sus secretos armónicos (Cataluña, Madrid, Canarias, Valencia, entre las que ahora recuerdo). Jazz, pero también improvisación y música contemporánea. Un placer de escuchas, bastantes solitarias, he de admitir. Hay que prestar mucha atención en estos trabajos.
¿Un pequeño pero?… Venga, va. En una siguiente mezcla yo recomendaría aumentar la presencia —básicamente el volumen— de las maravillosas guitarras eléctricas de algunos temas; una simple sugerencia.
Despedida alegre —mejor en estos tiempos— con Lolo ¿Cómo te llamas?, un buen interplay de guitarra y bajo.
Si entran en su página web, verán las actuaciones de presentación. En tiendas o en www.hotsack.eus… ¡y a disfrutar!







