El Gran Teatre del Liceu inaugura su nueva temporada con la ópera de Verdi, protagonizada por Anna Netrebko, Anna Pirozzi, Piotr Beczała y Ekaterina Semenchuk, y con una producción de la artista iraní Shirin Neshat centrada en la guerra, el poder y la libertad.
El Gran Teatre del Liceu abrirá su temporada 2026/27 con Aida de Giuseppe Verdi, una de las obras más representadas en la historia del teatro barcelonés. La producción, que podrá verse del 25 de septiembre al 15 de octubre, contará con la dirección escénica de la artista iraní Shirin Neshat y la dirección musical de Antonello Manacorda y Josep Gil.
La nueva temporada comenzará con un total de diecisiete funciones de Aida, una obra marcada por el conflicto entre el amor, el poder y la pertenencia. El reparto reunirá a Anna Netrebko, Anna Pirozzi, Olga Maslova y Ewa Plonka en el papel de Aida; Piotr Beczała, Ivan Gyngazov y Arsen Soghomonyan como Radamès; y Ekaterina Semenchuk, Ksenia Dudnikova y Fiorenza Cedolins como Amneris. Los papeles de Amonasro estarán interpretados por Artur Ruciński, Ludovic Tézier, Amartuvshin Enkhbat y Àngel Òdena, entre otros intérpretes.
La mirada de Shirin Neshat
La producción supone la primera incursión de Shirin Neshat en la dirección escénica operística. La artista, fotógrafa, cineasta y creadora multimedia nacida en Irán y establecida en Nueva York, plantea una lectura de Aida que pone el foco en el conflicto entre los protagonistas y las estructuras de poder que los rodean: el fanatismo religioso, el poder político y los gobiernos autoritarios.
La propuesta parte de una cuestión central: cómo las estructuras políticas y religiosas condicionan la vida de las personas y, especialmente, la de las mujeres. La producción aborda así cuestiones como la identidad femenina, la libertad, el deseo y las consecuencias del autoritarismo, sin trasladar la historia de Verdi a un conflicto político concreto.
La producción fue un encargo original del Festival de Salzburgo que finalmente se concretó en la Ópera de París. Para Neshat, la historia de Aida permite explorar la tensión entre la pertenencia, la identidad y la libertad individual, cuestiones presentes de manera recurrente en su trayectoria artística.
La guerra desde la perspectiva de los vencidos
Uno de los ejes de esta nueva lectura es la guerra. Neshat desplaza la mirada habitual de la gran escena triunfal de Aida para preguntarse qué sucede con quienes quedan fuera del relato de la victoria.
La producción dirige así su atención hacia los prisioneros, los desplazados, los esclavizados, las mujeres y los cuerpos que desaparecen detrás de los monumentos de la victoria. La marcha triunfal deja de ser únicamente una celebración del poder militar y se convierte también en una imagen de las consecuencias de la violencia y del sufrimiento de quienes pierden las guerras.
Neshat no establece una equivalencia directa entre la obra de Verdi y una guerra concreta. Su propuesta utiliza el conflicto narrado en Aida para plantear una reflexión más amplia sobre la guerra, el poder y sus consecuencias sobre las personas.
Mujer, libertad y exilio
La trayectoria de Neshat está estrechamente relacionada con cuestiones como la mujer, la identidad, la religión, el poder político y el exilio. La artista nació en Qazvin, Irán, en 1957, y se trasladó a Estados Unidos antes de la Revolución Islámica de 1979. El exilio y la distancia respecto a su país de origen se han convertido en elementos centrales de su trabajo.
La experiencia de Aida, una mujer alejada de su tierra y dividida entre los vínculos familiares, el amor, la fidelidad a su pueblo y su libertad individual, conecta con algunas de las cuestiones que Neshat ha explorado a lo largo de su carrera.
La artista también relaciona su mirada sobre la representación de las mujeres de Oriente Próximo con el movimiento Woman, Life, Freedom (Mujer, Vida, Libertad), surgido en Irán tras la muerte de Jina Mahsa Amini en 2022.
Un reparto internacional
La complejidad vocal y dramática de Aida requiere un reparto de voces de gran resistencia. El papel protagonista contará con cuatro sopranos dramáticas, entre ellas Anna Netrebko, que participará en cuatro funciones, incluida la del estreno, y Anna Pirozzi y Olga Maslova, que asumirán seis funciones cada una.
Como Radamès estarán Piotr Beczała, Ivan Gyngazov y Arsen Soghomonyan, mientras que el papel de Amneris correrá a cargo de Ekaterina Semenchuk, Ksenia Dudnikova y Fiorenza Cedolins. El reparto se completa con George Andguladze y Vittorio De Campo como el Faraón, y Artur Ruciński, Ludovic Tézier, Amartuvshin Enkhbat y Àngel Òdena como Amonasro.
La dirección musical se repartirá entre Antonello Manacorda y Josep Gil, al frente de la orquesta del Liceu.
Antes de la inauguración oficial, el teatro ofrecerá el 23 de septiembre una función exclusiva para el público Under35. Aida se podrá ver además en formato digital a través de LiceuOPERA+ el domingo 25 de octubre a las 18 h.
Fito Conesa en el Salón de los Espejos
La apertura de temporada coincidirá también con la primera instalación de la temporada 2026/27 del proyecto Liceu de les Arts. El artista Fito Conesa presentará Deseo en fuga en el Salón de los Espejos del 27 de septiembre al 15 de octubre.
La propuesta parte del sonido como materia y lenguaje y combina instalación, vídeo y música. Conesa aborda en esta obra la memoria de los desplazamientos de hombres gais desde pequeñas ciudades y pueblos hacia grandes núcleos urbanos durante los años más duros de la crisis del VIH/sida.
La cantante Erika Michi interpretará En el primer calabozo, canción asociada a Antonio Ranchal y Álvarez de Sotomayor. La obra establece un diálogo con Aida a partir de la idea de opresión y de los cuerpos que buscan una salida de situaciones que los limitan.
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