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sábado, 24 de octubre de 2026
sábado 24/10/2026

"NUESTRA ASPIRACIÓN ES QUE LES ARTS SEA RECONOCIDO NO SOLO COMO UN LUGAR AL QUE VIENEN GRANDES ARTISTAS A INTERPRETAR GRANDES OBRAS, SINO TAMBIÉN COMO UNA INSTITUCIÓN QUE TIENE CAPACIDAD PARA PRODUCIR, APORTAR IDEAS Y CONTRIBUIR AL DEBATE ARTÍSTICO EUROPEO".

Entrevista a Jesús Iglesias Noriega, director artístico del Palau de les Arts

El director artístico de Les Arts, Jesús Iglesias Noriega, aborda en esta entrevista los retos de la institución y las claves de su proyecto artístico, marcado por la proyección internacional y la diversidad de propuestas musicales.

El Palau de les Arts Reina Sofía afronta la temporada 2026-2027 con una programación que combina grandes títulos del repertorio, nuevas lecturas escénicas y propuestas que amplían su horizonte artístico.

Bajo el hilo conductor de una reflexión sobre el poder y sus consecuencias sociales y políticas, la oferta operística abarca desde Riccardo Primo, de Haendel, hasta Nixon in China, de John Adams, pasando por Carmen, (que ha inaugurado recientemente la temporada) Lohengrin, La clemenza di Tito, Simon Boccanegra y Adriana Lecouvreur.

Uno de los principales hitos del curso será el estreno de cuatro nuevas producciones, realizadas en coproducción con instituciones europeas de referencia como la Ópera de Roma, La Fenice de Venecia, el Maggio Musicale Fiorentino y el Grand Théâtre de Genève.

entrevistas  Entrevista a Jesús Iglesias Noriega, director artístico del Palau de les Arts Carmen © Miguel Lorenzo-Mikel Ponce/Les Arts

La actividad de Les Arts se extiende, además, a una ambiciosa programación sinfónica con la Orquestra de la Comunitat Valenciana, que contará con directores como Mikko Franck, Sir John Eliot Gardiner, Thomas Hengelbrock, Philippe Jordan y Antonello Manacorda, junto a su titular, Sir Mark Elder. A ello se suman los ciclos de grandes voces, lied y música antigua, con artistas como Cecilia Bartoli, Lang Lang, Lise Davidsen y Lisette Oropesa; una nueva temporada de danza con compañías y creadores como Antonio Najarro, Olga Pericet, Kader Attou y Marcos Morau; y propuestas de zarzuela, flamenco, jazz y músicas valencianas.

entrevistas  Entrevista a Jesús Iglesias Noriega, director artístico del Palau de les Arts Sir Mark Elder, director musical del Palau de les Arts

El conjunto configura una programación diversa que busca mantener el equilibrio entre el gran repertorio, la creación contemporánea y la proyección de los artistas y formaciones vinculados a la Comunitat Valenciana.

Al frente de esta propuesta se encuentra Jesús Iglesias Noriega (Gijón, 1971), director artístico de Les Arts desde 2019 y profesional con una amplia trayectoria en la gestión y la producción operística. Antes de incorporarse a la institución valenciana, fue director del departamento artístico de la Dutch National Opera & Ballet, en los Países Bajos, y desarrolló buena parte de su carrera en el Teatro Real de Madrid, donde trabajó como ayudante de la Dirección Artística y Musical entre 1997 y 2001 y como coordinador artístico de 2002 a 2012. Previamente, había colaborado con la Dirección Artística del Teatro Colón de Buenos Aires.

Su formación combina la música, la gestión cultural y la economía. Es máster en Gestión Cultural de Música, Teatro y Danza por la Universidad Complutense de Madrid, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Oviedo y fue profesor de piano en el Conservatorio Superior de Música y Danza de Oviedo. Su experiencia se completa con la participación en seminarios especializados en ópera, producción lírica y gestión artística, así como con su labor como jurado en concursos operísticos de distintos países europeos. Desde la dirección artística de Les Arts, Iglesias Noriega afronta el reto de consolidar la dimensión internacional del teatro, impulsar nuevas producciones y articular una oferta capaz de dialogar con el repertorio tradicional y las nuevas propuestas escénicas.

En esta entrevista, profundiza en los criterios que han guiado la nueva temporada y en los desafíos de su labor al frente de una de las principales instituciones líricas españolas.

La temporada 2026-2027 se ha inaugurado con Carmen. ¿Cómo valora este inicio de temporada y qué supone para Les Arts haber elegido este título para abrir la programación?

Carmen es una de esas obras que forman parte del imaginario colectivo, pero que nunca dejan de plantearnos preguntas nuevas. Precisamente por eso me parecía un título muy adecuado para abrir la temporada. Es una ópera extraordinariamente popular, con una música que conecta de inmediato con el público, pero también con una enorme complejidad dramática y una capacidad de interpelarnos desde el presente.

En Les Arts, además, tiene un significado especial porque regresa después de dieciséis años. Queríamos que esa vuelta no fuera simplemente la recuperación de un título emblemático, sino una nueva propuesta artística. La producción de Ted Huffman, que presentamos en coproducción con el Grand Théâtre de Genève, ofrece una lectura contemporánea del conflicto entre el orden social y la libertad individual.

Creo que un teatro de ópera debe ser capaz de reunir esas dos dimensiones: ofrecer al público obras que reconoce y ama, y al mismo tiempo proponerle nuevas maneras de acercarse a ellas. La tradición no es algo inmóvil; cada generación tiene derecho a descubrir las obras maestras desde su propia sensibilidad.

Esta temporada Les Arts alcanza una cifra récord de cuatro nuevas producciones. ¿Qué supone este volumen de producción para una institución como Les Arts y qué lugar quiere ocupar en el circuito europeo?

Alcanzar cuatro nuevas producciones en una misma temporada es un paso importante en la consolidación de Les Arts como centro de producción operística. No se trata únicamente de aumentar el número de títulos nuevos, sino de desarrollar una estructura artística capaz de concebir proyectos, establecer alianzas internacionales y generar propuestas que puedan circular por otros teatros.

Esta temporada presentamos nuevas producciones de Carmen, Lohengrin, La clemenza di Tito y Simon Boccanegra, en colaboración con instituciones europeas de gran tradición. Estas coproducciones nos permiten compartir recursos, conocimiento y experiencia, y participar activamente en una red cultural que trasciende nuestras fronteras.

entrevistas  Entrevista a Jesús Iglesias Noriega, director artístico del Palau de les Arts Lohengrin. © Fabrizio Sansoni/Opera di Roma

Nuestra aspiración es que Les Arts sea reconocido no solo como un lugar al que vienen grandes artistas a interpretar grandes obras, sino también como una institución que tiene capacidad para producir, aportar ideas y contribuir al debate artístico europeo.

El objetivo no es competir por el volumen, sino por la calidad y la personalidad de nuestras propuestas. Queremos que una producción nacida en València tenga interés para otros teatros y que, al mismo tiempo, las colaboraciones internacionales enriquezcan la experiencia de nuestro público.

¿En qué momento considera que se encuentra actualmente la institución y qué ha cambiado respecto a Les Arts que encontró al comienzo de su etapa como director artístico?

Creo que Les Arts se encuentra en una etapa de madurez y consolidación. Cuando una institución alcanza cierto recorrido, el reto deja de ser únicamente demostrar su capacidad para organizar grandes acontecimientos y pasa a ser construir un proyecto artístico reconocible, sostenible y con continuidad en el tiempo.

Durante estos años hemos trabajado para ampliar la mirada sobre lo que debe ser Les Arts. La ópera continúa siendo el eje central, pero hemos desarrollado una programación que incorpora otras disciplinas, reforzado las relaciones con instituciones nacionales e internacionales y dando mayor visibilidad a la Orquestra de la Comunitat Valenciana.

También considero importante que la institución haya ido construyendo una relación más amplia con su entorno. Un teatro de estas características no puede limitarse a recibir espectadores para sus grandes producciones: debe generar actividad, atraer talento, formar públicos y contribuir a la vitalidad cultural de la sociedad a la que pertenece.

El cambio más relevante, desde mi punto de vista, es avanzar hacia un modelo en el que la excelencia artística, la capacidad de producción y la conexión con el territorio formen parte de un mismo proyecto. Es un proceso que requiere tiempo y que nunca está terminado. La consolidación no debe llevarnos a la complacencia, sino darnos una base más sólida para asumir nuevos retos.

entrevistas  Entrevista a Jesús Iglesias Noriega, director artístico del Palau de les Arts Orquestra de la Comunitat Valenciana © Miguel Lorenzo-Mikel Ponce

València ha ido adquiriendo un peso creciente en el mapa lírico y sinfónico español. ¿Cree que Les Arts está contribuyendo a modificar un modelo tal vez excesivamente concentrado en Madrid y Barcelona? ¿Qué puede aportar València como centro musical de referencia?

Creo que València tiene todas las condiciones para ocupar una posición cada vez más relevante en el panorama musical español. Les Arts contribuye a ello ofreciendo una programación de nivel internacional, desarrollando nuevas producciones y proyectando a la Orquestra de la Comunitat Valenciana más allá de su sede.

Es importante entender que la descentralización cultural no consiste en trasladar a otras ciudades el mismo modelo que ya existe en Madrid o Barcelona. Consiste en reconocer que pueden existir distintos centros de excelencia, cada uno con su propia identidad, sus capacidades y sus redes de colaboración.

València tiene una tradición musical extraordinariamente rica, una vida cultural muy activa y un tejido de músicos, conservatorios, bandas, agrupaciones y creadores que constituye una base muy valiosa. Les Arts puede actuar como una plataforma que conecte esa realidad con los circuitos internacionales.

Nuestro propósito debe ser contribuir a que un artista, una producción o una formación musical puedan desarrollarse y alcanzar proyección desde València, sin que para ello sea imprescindible pasar primero por los centros tradicionalmente dominantes. Cuanto más plural sea el mapa cultural español, más enriquecedor será para todos.

Precisamente en relación con esa descentralización cultural, ¿qué cree que diferencia a Les Arts de las grandes instituciones musicales de Madrid y Barcelona?

No creo que debamos plantear la diferencia en términos de oposición. Las grandes instituciones musicales españolas comparten la responsabilidad de mantener una oferta cultural de excelencia y de situar a España en el mapa internacional. Lo interesante es que cada una pueda desarrollar una personalidad propia.

En el caso de Les Arts, contamos con un edificio icónico y una infraestructura escénica de primer nivel, una orquesta de gran calidad y la posibilidad de articular un proyecto que combina ópera, música sinfónica, Lied, música antigua, danza y otras expresiones musicales. Esa diversidad nos permite abordar la actividad artística desde distintas perspectivas.

Además, València posee una identidad musical muy marcada y un entorno cultural con el que queremos mantener una relación cada vez más estrecha. Para nosotros, la proyección internacional no debe implicar distanciamiento respecto al territorio, sino todo lo contrario: cuanto más sólido sea nuestro vínculo con el entorno, más singular será nuestra presencia fuera de él.

No aspiramos a reproducir otros modelos, sino a consolidar uno propio. La personalidad de una institución se construye a través de sus decisiones artísticas, de la calidad de sus equipos y de la relación que establece con el público a lo largo del tiempo.

Si mira hacia las temporadas anteriores, ¿qué considera que ha funcionado especialmente bien y qué aspectos del proyecto cree que todavía necesitan desarrollarse?

Creo que uno de los aspectos más positivos ha sido la consolidación de una programación capaz de combinar grandes títulos del repertorio, artistas de prestigio internacional y propuestas que permiten descubrir otras épocas, lenguajes y formatos musicales. En estos últimos años hemos ampliado notablemente el horizonte temporal del repertorio de Les Arts, incrementando la presencia tanto de la ópera barroca como de obras fundamentales del siglo XX, inéditas en Valencia, y habiendo presentado el primer estreno mundial, –Enemigo del pueblo de Francisco Coll– de la historia de la institución. También es importante el desarrollo de nuevas producciones y de las colaboraciones con otros teatros, porque refuerzan nuestra capacidad artística y nuestra presencia en el circuito europeo.

Otro elemento fundamental es el trabajo de la Orquestra de la Comunitat Valenciana. Una institución como Les Arts tiene en su orquesta uno de sus principales activos, no solo por su participación en las óperas, sino también por su potencial como formación sinfónica con personalidad propia.

Al mismo tiempo, debemos seguir trabajando en la ampliación y renovación de los públicos. Queremos que quienes ya conocen Les Arts encuentren motivos para regresar, pero también que quienes todavía no han tenido una relación con la ópera o la música clásica sientan que este espacio les pertenece.

Hay asimismo margen para profundizar en la colaboración con el tejido musical valenciano, en la formación y en la creación contemporánea. Una institución cultural nunca puede considerar que ha alcanzado su objetivo definitivo. La cuestión es mantener una dirección artística clara y, a la vez, tener la flexibilidad necesaria para evolucionar.

La programación de esta temporada gira en buena medida alrededor de cuestiones como el poder, la geopolítica, los conflictos sociales y la relación entre individuo e instituciones. ¿Hasta qué punto considera que una institución operística debe dialogar con el presente y asumir una determinada mirada sobre la sociedad contemporánea?

La ópera siempre ha dialogado con la sociedad de su tiempo. Aunque muchas de sus grandes obras fueron escritas hace siglos, hablan de cuestiones que siguen siendo profundamente actuales: el poder, la ambición, la libertad, la violencia, las relaciones humanas y los conflictos entre el individuo y la comunidad.

En esta temporada, el lema Los discursos del poder nos permite recorrer diferentes épocas y contextos para observar cómo se construye, se ejerce y se cuestiona la autoridad. Obras como “Carmen”, “La clemenza di Tito”, “Simon Boccanegra” o “Nixon in China” abordan estas cuestiones desde perspectivas muy distintas, pero todas nos invitan a reflexionar sobre la relación entre el individuo y las estructuras que condicionan su vida.

No creo que un teatro deba convertir cada representación en un manifiesto ni imponer una lectura única al espectador. Su función es ofrecer obras de calidad y crear las condiciones para que surjan preguntas, interpretaciones y debates. La libertad artística implica precisamente permitir que una obra pueda ser observada desde distintos puntos de vista.

Tampoco debemos confundir actualidad con inmediatez. El valor de la ópera reside, en buena medida, en su capacidad para trascender las circunstancias concretas y descubrir aspectos universales de la experiencia humana. Cuando una obra del pasado nos ayuda a comprender mejor el presente, se produce uno de los encuentros más interesantes entre cultura y sociedad.

entrevistas  Entrevista a Jesús Iglesias Noriega, director artístico del Palau de les ArtsLes Balles Espagnoles de La Argentina. Cía Antonio Najarro © Dolores Iglesias

Junto al gran repertorio, Les Arts mantiene una programación significativa de conciertos sinfónicos, danza, Lied, música antigua, flamenco, músicas valencianas o propuestas educativas. ¿Cómo se equilibra la voluntad de ser un gran teatro de ópera internacional con la necesidad de mantener una programación amplia y conectada con el territorio?

Para mí, no son dos objetivos contradictorios. La ópera constituye el núcleo de Les Arts, su principal seña de identidad y una parte esencial de su proyección internacional. Pero un gran centro de artes escénicas y musicales tiene la responsabilidad de ofrecer también otras experiencias artísticas que amplíen la relación del público con la música y con la cultura.

La programación debe mantener un equilibrio entre profundidad y diversidad. No se trata de ofrecer muchas disciplinas por el mero hecho de estar presentes, sino de construir propuestas con sentido artístico, coherencia y calidad. El Lied, la música antigua, el flamenco, la danza o las músicas valencianas permiten explorar otras tradiciones, acercarnos a diferentes públicos y establecer conexiones que enriquecen el conjunto del proyecto. En definitiva, incrementar la rentabilidad social de una institución pública como Les Arts.

La conexión con el territorio también es fundamental. València y la Comunitat Valenciana cuentan con una enorme riqueza musical, desde sus bandas y agrupaciones hasta sus creadores contemporáneos y sus distintas tradiciones populares. Les Arts debe reconocer esa realidad y ofrecerle espacios de encuentro con públicos diversos.

Y todo ello debe convivir con una dimensión educativa. Si queremos que la institución tenga futuro, debemos facilitar que las nuevas generaciones se acerquen a estas manifestaciones artísticas sin prejuicios ni barreras. Ser un teatro internacional no significa alejarse de la sociedad, sino poner la excelencia al alcance de una comunidad cada vez más amplia.

¿Qué importancia tiene el ciclo sinfónico dentro de la programación de Les Arts y qué papel desempeña a la hora de consolidar la identidad artística del teatro y de acercar la música sinfónica a nuevos públicos?

El ciclo sinfónico es esencial porque permite mostrar una dimensión de la Orquestra de la Comunitat Valenciana que va mucho más allá de su extraordinario trabajo en el foso de la ópera. La orquesta tiene una personalidad propia, un repertorio amplísimo y la capacidad de establecer una relación directa con el público a través de la música instrumental.

La actividad sinfónica también nos permite trabajar con directores y solistas de distintas tradiciones interpretativas, explorar repertorios diversos y ofrecer al público experiencias que complementan las producciones escénicas. La presencia de grandes maestros internacionales, empezando por Sir Mark Elder, nuestro director musical, debe convivir con una línea artística coherente y con el desarrollo continuado de la propia formación.

Esta temporada, la participación de directores como Sir John Eliot Gardiner, Mikko Franck, Thomas Hengelbrock, Antonello Manacorda, Philippe Jordan y otros maestros invitados refuerza esa dimensión de la orquesta y su conexión con los circuitos internacionales. Además, la presencia de la OCV en Madrid abre nuevas posibilidades para proyectar su calidad fuera de València.

¿Qué papel puede desempeñar Les Arts en el ecosistema musical valenciano? Pienso no solo en las grandes producciones, sino también en la creación contemporánea, los artistas locales, la formación y la relación con otras instituciones culturales de la Comunidad Valenciana.

Les Arts debe ser un agente activo del ecosistema musical valenciano, no una institución aislada dentro de él. Tenemos una responsabilidad derivada de nuestros recursos, de nuestra capacidad de convocatoria y de la posición que ocupamos en el panorama cultural.

Eso implica mantener una relación fluida con las orquestas, los conservatorios, las universidades, las escuelas de música, los festivales, las agrupaciones y los demás espacios culturales de la Comunitat Valenciana. Cada institución tiene sus propias funciones, pero existen muchas oportunidades para colaborar, compartir conocimientos y generar proyectos que beneficien al conjunto del sector.

La creación contemporánea merece una atención especial. Una institución de referencia debe interpretar el gran repertorio, pero también contribuir a que se escriba y se interprete la música de nuestro tiempo. El contacto con compositores, dramaturgos, directores de escena, coreógrafos y otros creadores permite mantener viva la tradición operística y explorar nuevos lenguajes.

También debemos facilitar que los artistas vinculados a nuestro entorno encuentren oportunidades de desarrollo y visibilidad. Esto no significa renunciar a los criterios de excelencia ni establecer una programación basada únicamente en la proximidad geográfica, sino reconocer el talento que existe en la Comunitat Valenciana y crear condiciones para que pueda crecer.

En ese sentido, es importante destacar que en cada temporada nuestro ciclo de Danza incluye el estreno de una nueva creación a cargo de diferentes coreógrafos valencianos. Al igual que, como mencionaba anteriormente, el primer encargo de una ópera realizado por Les Arts recayó en Francisco Coll, posiblemente el compositor español contemporáneo de mayor proyección internacional, nacido en Valencia.

Finalmente, la formación y la colaboración institucional son fundamentales para garantizar la continuidad del sector. Les Arts puede contribuir a conectar la formación con la práctica profesional y a acercar a las nuevas generaciones a las distintas disciplinas musicales. Nuestro éxito no debería medirse únicamente por lo que ocurre dentro del edificio, sino también por nuestra contribución a la vitalidad cultural del territorio.

¿Qué tipo de público está acudiendo actualmente a Les Arts? ¿Han percibido en los últimos años una transformación en el perfil de los espectadores, por ejemplo en cuanto a edad, procedencia o relación previa con la oferta de Les Arts?

El público de Les Arts es cada vez más diverso en sus intereses y en las formas en que se relaciona con nuestra programación. Junto a los espectadores que mantienen una relación continuada con la ópera y la música clásica, queremos atraer a personas que se acercan por primera vez, a públicos jóvenes y a quienes descubren el edificio a través de otras disciplinas musicales.

La diversidad de la programación nos ayuda a generar diferentes puertas de entrada. Hay espectadores que llegan a través de una gran producción operística, otros que lo hacen mediante un concierto sinfónico, la danza, el flamenco o las propuestas de músicas valencianas. Nuestro objetivo es que esa primera experiencia pueda convertirse, si así lo desean, en una relación más amplia y duradera con Les Arts.

Lo que sí considero fundamental es continuar eliminando barreras, tanto económicas como culturales y simbólicas. La ópera no debe percibirse como un arte reservado a quienes ya la conocen. Queremos que cualquier persona pueda acercarse, encontrar una propuesta de su interés y sentirse bienvenida.

La renovación de los públicos es una tarea a largo plazo. No basta con conseguir que alguien venga una vez: debemos ofrecer razones artísticas para que quiera volver y descubrir nuevas experiencias.

En este sentido es importante destacar que la media de edad de nuestro público está entorno a los 45 años, una edad realmente baja si lo comparamos con otras instituciones similares tanto nacionales como internacionales.

La OCV y Les Arts tienen una presencia cada vez más visible fuera de València, y en particular la capital forma parte de ese recorrido con Les Arts en Madrid. ¿Qué importancia tiene para Les Arts presentarse en Madrid y establecer una relación más estrecha con el público y las instituciones de la capital?

La presencia en Madrid es importante porque permite proyectar el trabajo de la Orquestra de la Comunitat Valenciana y de Les Arts ante nuevos públicos y en un entorno musical de gran relevancia. Pero no debemos entenderla únicamente como una operación de visibilidad: también es una oportunidad para establecer relaciones profesionales, generar colaboraciones y compartir nuestro trabajo con otras instituciones.

Esta temporada, la OCV inicia un ciclo propio en el Auditorio Nacional de Música, en colaboración con el Centro Nacional de Difusión Musical, con tres conciertos dirigidos por Thomas Hengelbrock, Mikko Franck y Mark Elder. Es un paso significativo en la consolidación de la presencia de la formación fuera de su sede.

Para una orquesta, actuar en otras salas implica enfrentarse a acústicas, condiciones y públicos diferentes. Esa experiencia también contribuye a su desarrollo artístico y permite mostrar la calidad de sus músicos más allá de las producciones operísticas de València.

Además, la relación con Madrid debe entenderse en términos de colaboración y complementariedad. Nos interesa construir vínculos estables con instituciones, directores, solistas y programadores, y participar en una circulación cultural en la que las formaciones puedan presentarse en distintos escenarios.

En definitiva, queremos que la OCV sea reconocida como una orquesta de referencia por su calidad y personalidad, con independencia de dónde actúe. Que esa proyección se construya desde València es, precisamente, una parte esencial de nuestro proyecto.

Pensando en los próximos cinco o diez años, ¿cuál es el gran reto de Les Arts?

El gran reto es consolidar un proyecto artístico sostenible, con identidad propia y capacidad para seguir creciendo sin perder de vista su responsabilidad pública. La excelencia debe ser el punto de partida, pero una institución como Les Arts también tiene que preguntarse qué aporta a la sociedad, cómo se relaciona con su entorno y qué legado quiere construir.

En el plano artístico, debemos seguir desarrollando nuestra capacidad de producción, fortalecer las alianzas internacionales y consolidar a la Orquestra de la Comunitat Valenciana como una formación de referencia tanto en el ámbito operístico como en el sinfónico. También necesitamos mantener una programación que combine el gran repertorio con la creación contemporánea y que tenga la ambición de descubrir nuevas voces, nuevas ideas y formas de expresión.

En paralelo, la renovación de los públicos será decisiva. Tenemos que conseguir que las nuevas generaciones encuentren en Les Arts un espacio propio, y que la relación con la música y las artes escénicas pueda desarrollarse a lo largo de la vida. Esto exige políticas de acceso, educación, mediación y comunicación que acompañen a la programación artística.

Otro reto es profundizar en la colaboración con el tejido cultural valenciano. Les Arts debe seguir siendo una institución internacional, pero también un motor para la actividad musical de la Comunitat Valenciana, capaz de establecer relaciones con sus creadores, sus centros de formación y sus otras instituciones culturales.

Y todo ello debe hacerse con responsabilidad en la gestión de los recursos. La sostenibilidad económica no es ajena a la ambición artística: es una de las condiciones que permiten mantenerla en el tiempo.

Si dentro de cinco o diez años Les Arts ha conseguido consolidar una identidad artística reconocible en Europa, una orquesta aún más fuerte, una mayor capacidad de producción y una relación más profunda con la sociedad valenciana, habremos avanzado en la dirección adecuada. Mi aspiración es que se nos reconozca por la calidad de lo que hacemos, por la personalidad de nuestro proyecto y por nuestra capacidad para demostrar que la excelencia internacional y el compromiso con el territorio se refuerzan mutuamente.

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