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miércoles, 23 de septiembre de 2026
miércoles 23/09/2026

MADRID | Crítica

La danza contemporánea y su “padre” el baile

The Show must go on. Coreografía de Jerome Bel. Estreno en España: Compañía Nacional de Danza, Teatros del Canal, Madrid. 4 al 8 de abril de 2018

© Mussacchio Laniello

© Mussacchio Laniello

opinion  La danza contemporánea y su “padre” el baile
© Mussacchio Laniello

En los últimos años muchos coreógrafos arrancan de disciplinas diferentes a las enseñadas en conservatorios y escuelas de danza: teatro, música, performance, artes visuales, video. Es el caso del casi autodidacta Jerome Bel. Pasó desde el Performance de los 80 –muy diferente al de los 60 y 70, mucho más conceptuales- a los mayores centros de danza franceses.

Lo visto en Teatros del Canal tiene ya poco que ver con esa disciplina – el performance- entre visual y teatral, explora – como hicieron en algunas creaciones Pina Baush o Michael Clark entre otros- la frontera entre danza contemporánea y el “baile popular” desde el tango al “pogo” de los punk. Los “bailarines” danzan, las personas, en público o privado “bailan”. ¿Es posible juntar las dos actividades? Bel cree que si y se lanza a la búsqueda de un proceso – que en parte recala en Arteleku, Gipuzkoa 2001- en el que hay “profesionales de la danza” que danzan y actores-actrices o personas particulares que “bailan”…huye del “bellismo” que persigue a la danza desde el ballet-ópera.

Pina o los “punk” M Clark o Karole Artmitage abrazaron el expresionismo y cierto “feísmo”, también muy expresivo.

La coartada es convertir el teatro en una “sala de baile” de música popular, pop y rock donde el escenario es un foco de actividad y la sala, las butacas, el segundo, mediante la interpelación, el aplauso o la participación…que se usa de forma profusa con mejor o peor fortuna. Y encuentran cosas: como el escenario vacío, apenas iluminado, mientras el público espontáneamente susurra “The sounds of silence” o la fusión de “intérpretes” en abrazos sonando “Into my arms” de Nick Cave…o la llamada al encuentro social e individual con “Come together” de The Beatles. Otros temas funcionan peor, pero todos hacen que profesionales y “amateur” consigan altas dosis de expresividad disciplinada con los movimientos que unos y otros son capaces de llevar a cabo…

Obviamente, todo “enfant terrible” debe proyectar en sus obras una cierta dosis de provocación…como mantener el escenario vacío mientras suena “Let the sunshine in” de la ópera-soul “Aquarious”…para subrayar, quizá, que el magma del que se nutre la danza es el baile.

El resto- la polémica entre apocalípticos e integrados en la danza- no aporta mucho al arte, máxime cuando está claro que se trataba desde la CND de recuperar una “partitura coreográfica” que es considerada importante – premios en USA y Europa- para el desarrollo de esta idea de la “danza-no-danza” o danza “no espectáculo”, como vemos a veces en las actuales flashmobs hechas con alto grado de espontaneidad. Quizá debería haber estado más clara esta intención desde la comunicación, pues había personas, aficionadas a la danza, que esperaban una “creación” en la línea CND y no lo encontraron.

Me parece interesante exponer al público español a trabajos que se consideran “seminales” en artes escénicas en general y en danza en particular, con toda la controversia que pueda este hecho provocar ¡hemos perdido tantos trenes!.

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Etiquetas: noticiaportada

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