Joan Cerveró ha presentado las líneas maestras de su proyecto al frente del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), institución que dirige desde su nombramiento el pasado mes de junio.
En su primer encuentro con la prensa, el compositor, director de orquesta, catedrático y gestor cultural ha defendido una nueva etapa basada en la pluralidad musical, la apertura a otros públicos y el equilibrio entre la conservación de los ciclos existentes y la incorporación de nuevas propuestas. «No he hecho tabula rasa. Mi lema es todas las músicas, todas las personas», ha explicado.
El proyecto de Cerveró parte de la voluntad de mantener los compromisos fundacionales del CNDM, pero adaptarlos a las transformaciones de la sociedad y de los hábitos culturales. El objetivo es ampliar los horizontes de la institución sin perder de vista a los espectadores que ya forman parte de su programación. «Cambiar no implica cambiar todo, sino ordenar y coexistir con lo que hay», ha explicado.
En este sentido, el nuevo director plantea diversificar los horarios y los espacios de los conciertos para facilitar el acceso a públicos con distintas rutinas e intereses. «Hay que crear connivencias con nuevos públicos, crear nuevas situaciones. Hay que ampliar los horarios a otros públicos, conciertos a diferentes horas, diferentes espacios», ha señalado. La intención es ofrecer «la mejor música posible y en la mejor disposición», atendiendo tanto a quienes acuden habitualmente a las salas como a quienes todavía no encuentran en ellas una oferta adaptada a sus preferencias.
Esta apertura convivirá con la continuidad de los ciclos consolidados. Cerveró ha adelantado que las programaciones anteriores irán coexistiendo con las nuevas propuestas, en un proceso de evolución progresiva. Entre las posibilidades que contempla figura mantener un abono fijo y ofrecer, al mismo tiempo, alternativas que permitan al público elegir otros conciertos y descubrir nuevos repertorios.
Más visibilidad para la música española
Uno de los ejes del proyecto es reforzar la presencia de la música española, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. La propuesta defiende una concepción plural del patrimonio musical, que integre la tradición histórica, la creación contemporánea y otros géneros vinculados a la cultura del país.
Cerveró ha insistido especialmente en la necesidad de dar mayor difusión a los compositores españoles y a sus obras. Esta apuesta busca favorecer el conocimiento de un repertorio que considera necesario incorporar de forma más visible a la vida musical y a la programación de la institución.
La propuesta no se limita a atender los repertorios especializados, uno de los ámbitos centrales del CNDM, sino que pretende ponerlos en diálogo con otros estilos y sensibilidades. El propósito es que la diversidad musical encuentre su espacio en una programación que combine exigencia artística, capacidad de descubrimiento y conexión con la sociedad.
En esta línea, el proyecto presentado por Cerveró plantea mantener y mejorar la calidad, la sostenibilidad y la transparencia de la programación, además de reforzar la escucha al sector musical. La presencia de la música española en el territorio nacional y su proyección internacional figuran entre las prioridades de la nueva etapa.
Los artistas residentes, más allá de la música
Otra de las líneas de evolución afecta al concepto de artista residente, que Cerveró quiere ampliar para incorporar otras disciplinas y perspectivas culturales. Frente a una figura vinculada exclusivamente a la interpretación o a la creación musical, el director propone abrir esta fórmula a poetas, pintores y filósofos que puedan comisariar determinados conciertos desde su propio campo de conocimiento.
«El proyecto irá más allá de la música, que genere un interés más amplio que venir a un concierto», ha explicado. La intención es que las actividades del CNDM puedan establecer conexiones con otras formas de creación y pensamiento, de modo que la experiencia musical se enriquezca con nuevas lecturas y atraiga a personas que quizá no se acerquen habitualmente a sus propuestas.
Esta ampliación responde a la voluntad de concebir la música como un espacio de encuentro, formación, conocimiento y disfrute compartido. La colaboración con creadores de otros ámbitos permitiría, además, generar contextos diferentes para escuchar y comprender los repertorios.
Joan Cerveró
Natural de Manises (Valencia), Joan Cerveró cuenta con una amplia trayectoria como compositor, director de orquesta, docente y gestor cultural. Su experiencia abarca instituciones musicales, festivales y proyectos de creación contemporánea, así como colaboraciones con artistas y compañías de distintos géneros.
Fue gerente de la Orquesta Sinfónica de Valencia durante casi veinte años y director musical del Ballet de los Teatros de la Generalitat entre 2004 y 2014. También dirigió 19 ediciones del Festival Internacional de Música Contemporánea ENSEMS y está al frente del Festival Moderna de Música desde 2012. En 2024 fue nombrado director de música del Institut Valencià de Cultura.
Su relación con el propio CNDM se remonta a los primeros años del ciclo Series 20/21, que dirigió entre 2011 y 2013. Asimismo, es director musical del Grup Instrumental de València desde 1994, formación reconocida con el Premio Nacional de Música en 2005.
Catedrático del Conservatorio Superior de Música de Valencia, Cerveró ha desarrollado también una labor como divulgador, productor y gestor de proyectos culturales. Su experiencia en ámbitos que van de la música contemporánea a la danza, el jazz y el flamenco constituye el punto de partida de una propuesta que busca ampliar la diversidad de la programación y reforzar el vínculo entre la institución y sus públicos.
Con esta nueva etapa, el CNDM afronta el reto de combinar continuidad y renovación: preservar los ciclos y compromisos que han definido su trayectoria, al tiempo que incorpora nuevos formatos, amplía la participación de otras disciplinas y refuerza la difusión de la creación musical española.






