Doce Notas

Marisa Manchado estrena con la ONE ‘Un mar de hielo’, suite sinfónica derivada de su ópera ‘La Regenta’

entrevistas  Marisa Manchado estrena con la ONE Un mar de hielo, suite sinfónica derivada de su ópera La Regenta

Marisa Manchado (Madrid, 1956) es compositora y pianista formada en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Es, además, licenciada en Psicología (UCM–UP Comillas) y cuenta con una Maîtrise y un DEA en Ciencias de la Música —especialidad en composición asistida por ordenador— por la Université Paris VIII-Saint Denis. Doctora en Musicología por la UCM, desarrolla también una intensa labor como investigadora y divulgadora en torno a las relaciones entre música, mujeres y feminismo.

En el ámbito institucional, ha sido vicedirectora del Conservatorio Teresa Berganza y subdirectora general de Música y Danza del INAEM (Ministerio de Cultura) entre 2007 y 2008.

Como compositora, ha recibido numerosos encargos tanto nacionales como internacionales, así como diversos reconocimientos, entre los que destacan el Premio Nacional de Música 2024, el Premio Iberoamericano de la Música Comuarte (2007), el Premio Nacional Daniel Montorio (1995), el accésit del X Concurso de Composición para Órgano Cristóbal Halffter (1989) y la Mención de Honor Fin de Carrera en Composición (1983).

Su formación se ha visto enriquecida por importantes becas y residencias, como las del Ministerio de Educación de España, los Encuentros Internacionales de Música Contemporánea de Darmstadt, los Cursos Manuel de Falla de Granada, el Centre Acanthes de París, la Academia Española de Bellas Artes en Roma, así como su participación en festivales y foros internacionales en La Habana, Ciudad de México y el Reino Unido.

Su catálogo abarca más de 150 obras que recorren diversos géneros, desde la música pedagógica y de cámara hasta la música vocal, sinfónica, la ópera y la creación electroacústica.

La Regenta fue su tercera ópera que fue estrenada en octubre de 2023 en Naves del Español en Matadero dentro de la temporada del Teatro Real. Contó con libreto de Amelia Valvarcel y Bernaldo de Quirós, basado en la novela homónima de Leopoldo Alas, Clarín, dirección de escena de Bárbara Lluch y musical de Jordi Francés.

Con anterioridad compuso El cristal de agua fría, ópera en un acto encargada por el Ministerio de Cultura para la temporada 1993-94 del Teatro de la Zarzuela, y Escenas de la vida cotidiana, para voz femenina, tuba, clarinete y percusión, estrenada el 12 de noviembre de 1997 en el Teatro de la Abadía de Madrid, dentro de la XIV edición del Festival de Otoño de Madrid.

Ahora, el Auditorio Nacional acoge el estreno absoluto de Un mar de hielo, suite sinfónica de La Regenta  y obra de encargo de la Orquesta y Coro Nacionales de España, el viernes 10 y el sábado 11 de abril, a las 19,30 h., y el domingo 12, a las 11,30 h. Bajo la dirección de Nuno Coelho y con Bomsori como solista invitada, la ONE abordará además el Concierto para violín de Erich Wolfgang Korngold y la Sinfonía nº 6 de Dmitri Shostakóvich.


La OCNE estrena Un mar de hielo, suite sinfónica derivada de su ópera La Regenta. ¿Cómo recibió este encargo y qué le atrajo especialmente de revisitar esta obra en formato orquestal?

Fundamentalmente, organizar un material sonoro para gran orquesta, idea que desde el origen estuvo presente tanto en los primeros apuntes como en algunas escenas ya desarrolladas, pero que por diversas circunstancias no se había podido llevar a cabo. De manera que, cuando la OCNE me propuso una suite, ya me rondaba por la cabeza hacerla, así que fue un encargo “caído del cielo”.

¿Cómo ha sido el trabajo con el director Nuno Coelho en la preparación de esta nueva versión?

Está siendo magnífico: es un gran maestro, un gran músico y, además, una persona muy cercana. Es todo un honor y una gran alegría poder contar con su trabajo para llevar a cabo este estreno, nada fácil, pues es una obra densa en todos los sentidos.

¿Cuáles han sido sus principales retos al trasladar su ópera La Regenta a una suite sinfónica?

El principal reto ha sido decidirme por un concepto de suite; es decir, si optar por desarrollar y, en cierto sentido, mutar o cambiar las ideas que en la ópera aparecían, o bien seleccionar y transformar algunos de los motivos, los espacios sonoros y los gestos, y llevarlos a un territorio orquestal, utilizando absolutamente todos los recursos de los que la Orquesta Nacional dispone en estos momentos, que son muchísimos, con una gran versatilidad y un altísimo nivel.

El título Un mar de hielo sugiere una dimensión simbólica. ¿Qué representa y cómo se traduce musicalmente?

Un mar de hielo es la descripción que Clarín pone en boca de su protagonista, Ana Ozores, cuando habla de Vetusta, pero también de sí misma. La frase me la sugirió la musicóloga Carmen Noheda, y me pareció acertadísima. Musicalmente, la suite alterna entre sonoridades bastante crudas y duras con espacios líricos, y también asoma el sentido del humor. Es el tipo de sonoridades que siempre imaginé para la ópera y que felizmente he podido concretar en esta suite.

La obra se centra en el personaje de Ana Ozores. ¿Cree que esta figura puede leerse hoy desde una perspectiva contemporánea o feminista?

Creo que la lectura que hizo Amelia Valcárcel y, muy especialmente, Bárbara Lluch con la puesta en escena ha sido totalmente contemporánea y, sobre todo, feminista.

El programa del concierto incluye obras de Erich Wolfgang Korngold y Dmitri Shostakóvich. ¿Encuentra algún diálogo o conexión estética o temática entre su obra y las de estos compositores?

Aparte de que los tres hayamos escrito óperas, lo cual ya es una fuerte conexión, ambos compositores son, por generación y por estética, mis abuelos musicalmente hablando; pero ya se sabe que nietos y abuelos se llevan muy bien, normalmente mejor que con los padres.

Su catálogo abarca más de 150 obras en géneros muy diversos. ¿Qué lugar ocupa La Regenta dentro de su trayectoria como compositora?

Ocupa un lugar preferente y diferente, por muchos motivos: empecé a escribirla sin ninguna perspectiva de estreno; el trabajo con Valcárcel fue largo, divertido, rico y en “estilo clásico” (Da Ponte/Mozart); y creo que, por primera vez en mi vida, tuve una doble mirada hacia la partitura, como creadora y como público.

¿Qué le gustaría que el público percibiera o sintiera al escuchar Un mar de hielo por primera vez?

Sencillamente, que les gustara, que les pareciera sugerente, que pudieran seguir la partitura sin tenerla delante y, ya puesta a soñar, que la música no les abandonara una vez terminada la obra, que algo cambiara en el interior de cada persona, para bien.

Mirando hacia atrás, ¿cómo cree que ha evolucionado su lenguaje musical desde sus primeras obras hasta hoy?

Creo que soy más libre, menos esclava de la técnica o nada esclava, pero, sobre todo, que he desarrollado esa escucha —un tanto esquizofrénica— desde dentro y desde fuera.

¿Cuáles son sus próximos proyectos?

Más óperas. ¡Ja, ja!

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Información detallada del concierto y notas al programa

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