
El Teatro de La Abadía acoge del 15 al 17 de enero de 2026 Morphine (Nana para Emmy Hennings), la nueva creación de Luz Arcas / La Phármaco, que se presentará en la Sala Juan de la Cruz. La pieza, de 55 minutos de duración, propone una experiencia intensa y ritual donde cuerpo y sonido colisionan en un mismo espacio de presencia.
Tras el éxito de Ciclo de los milagros, Luz Arcas regresa a La Abadía con una obra concebida como una colisión a dos cuerpos: el diseño sonoro de Xabier Erkizia y el cuerpo de la propia Arcas en escena. Elementos materiales como mesas, cadenas o incensarios dialogan con una arquitectura sonora envolvente y con un cuerpo que se abre y se cierra, dejándose atravesar por voces, ruidos y silencios.
Morphine no busca representar ni afirmar, sino habitar un territorio de interrogación. Es una pieza de palabras mudas, donde no se explica nada y todo sucede. La inteligencia corporal de Luz Arcas se manifiesta desde la acción pura: no habla, no narra, simplemente hace. Todo es presencia.
La obra se plantea como una sesión de espiritismo, una invocación, inspirada en la figura de Emmy Hennings, poeta, bailarina y escritora ligada al dadaísmo, cuya vida osciló entre la mística cristiana y la adicción. Su lectura ha sido clave para construir una poética que transita entre la oración y el sacrilegio, la devoción y la iconoclastia, la revelación espiritual y la dependencia.
En escena conviven rituales andaluces -como los incensarios de Loja o los campanilleros de Archidona- con el flamenco de Lebrija, referencias a la religiosidad popular mediterránea (como Santa Águeda, patrona de Catania y Sicilia) y elementos autobiográficos de la creadora, como la mesa en la que su bisabuelo practicaba espiritismo. Todo ello se articula como un acto de resistencia frente a una idea cerrada de realidad y como una forma de habitar el tiempo y el espacio con mayor libertad.
Desde el movimiento, Luz Arcas profundiza en el concepto coreográfico que desarrolla desde hace dos años y que denomina Cuerpo último: energías fuera de sí, atravesadas por el trance y el animismo presentes en una cultura cristiana marginal, doméstica y anarquista, inspirada en los textos de la espirita histórica Agustina González.
________