Doce Notas

Homenaje a un amigo

cdsdvds  Homenaje a un amigo

Aún recuerdo los días de escucha del disco a dúo de Jordi Bonell y Jordi Farrés el año pasado, Música Cordis. Tardes de escucha y recogimiento para tratar de atrapar hasta el último detalle de un interplay magnífico: dos amigos, dos guitarras.

Bonell murió y Farrés —con la guitarra del amigo— graba otro disco magnífico, descomunal sin miles de vatios de potencia. Pasan por sus dedos y cuerdas todos los estilos del jazz, desde escalas primigenias de blues a temas abstractos dotados de un gran lirismo y sensibilidad. Auténticos “estudios” de jazz para guitarra; alguno seguro se convierte en estándar de este estilo. Con Frisell pasa lo mismo: un estilo meditativo e introvertido tiene estas contradicciones, estalla y se hace universal.

Blues, bebop, hard bop, algo de bossa nova, experimentación sonora con base de jazz. No extraña que sea maestro de generaciones de músicos en Barcelona.

Una música para escuchar con la puerta cerrada del salón; te atrapa por el sonido y las notas, cargadas todas de emociones en los once temas que nos ofrece Farrés en esta ocasión. ¿Apuntar uno? Imposible, todos tienen una raíz emocional y musical profunda, con un fraseado genial que además no pretende ser espectacular, como pasa con otros guitarristas de su generación.

La fórmula elegida me parece sencilla y magnífica: graba la rítmica de los temas, las secuencias de acordes con la acústica y le pone electricidad encima con “la novia”, guitarra de Bonell cedida por la familia de este y que usa en el disco. Suena ahora “Petit Gegant”, que por alguna razón tengo la melodía pegada a mi memoria… además de un virtuosismo que no pretende imitar nunca, una voz muy propia.

Pieza aparte es Bluesions, con intervención de las cuerdas de la Orquesta Filarmónica de Varsovia con arreglos de Carles Cases. No hay demasiadas colaboraciones cabales entre estos dos mundos musicales —John Scofield acaso y no mucho más— y me da la impresión de que el futuro de una posible fusión iría por este camino de diálogo de masas de sonido no necesariamente armonizadas de manera clásica tradicional. Muy interesante experiencia.

Creo que acabo de encontrar el primero de mis mejores discos de jazz de 2026… seguirán, seguro, pero este tiene aspectos y ambientes de difícil repetición.

Los discos de jazz hechos en España están —en mi opinión— deficientemente distribuidos. Me temo que este no será la excepción; es cuestión de recursos para marketing y posicionamiento del producto en el punto de venta, dinero, vamos.

En Cataluña quizá sea tan solo verlo en directo y comprarlo; para el resto de España: moojalrecords@gmail.com y a disfrutar, eso sí… de manera muy individual, callada, casi a escondidas.

Magnífica producción musical, presentación y notas, algo que es de agradecer entre tanto “producto” como llega al buzón.

______

Salir de la versión móvil