
El Festival Ópera a Quemarropa consolida en su tercera edición su compromiso con la ópera de cámara y se abre a la producción, la coproducción, los estrenos y la difusión del género dentro y fuera de la Comunidad de Madrid. Para ello este año impulsa alianzas con instituciones como el Gran Teatre del Liceu, el Teatro de la Maestranza y Ópera de Tenerife, situando a la región madrileña “como un nodo activo de creación, coproducción y circulación de ópera contemporánea”, según afirman sus directores artísticos Ruth González y Ricardo Campelo, que han presentado esta mañana la programación junto al director general de Cultura e Industrias Creativas de la Comunidad de Madrid, Manuel Lagos Gismero.
Las seis producciones de esta edición, que se celebra del 3 al 18 de julio en San Lorenzo de El Escorial, Aranjuez y Alcalá de Henares, refuerzan el valor de este proyecto de la Comunidad de Madrid, que combina riesgo artístico, excelencia musical y visión de futuro. El cartel y el concepto visual de esta edición están firmados por el fotógrafo y artista Miguel Trillo.
El estreno mundial de La clausura del amor de Pascal Rambert y el debut en la dirección operística del actor Oriol Pla, recién galardonado con un Emmy televisivo por la serie Yo adicto, son los dos puntales de una edición que mira también al pasado, con la recuperación de una ópera del siglo XVII, y al futuro, con Klara, protagonizada por el personaje de un robot con conciencia.
Una boda y un robot
El festival abre su tercera edición con la ópera a capela Svadba de la compositora serbia Ana Sokolović (Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial, 3 de julio, y Teatro Real Carlos III de Aranjuez, 4 de julio) y Klara, de Pedro Halffter. (Teatro Real Carlos III, 3 de julio).
Svadba, interpretada por seis personajes femeninos, seis amigas, explora la noche previa a la boda de una de ellas. Sokolović se inspiró en la poesía de su país, en relatos y mitos populares de los Balcanes y en el folclore tradicional de aquella región europea. Ha querido plasmar, según afirma, ese punto de inflexión “importante en la vida de toda mujer, generalmente arraigado en la tradición y que siempre simboliza un cambio y una coyuntura”. Entre lo ancestral y lo contemporáneo, Svadba transmite cómo el matrimonio moldea la familia y la amistad, y destaca la importancia de preservar la tradición y el verdadero poder de los amigos y la comunidad.
Un robot de última generación protagoniza Klara, personaje que asume la soprano estadounidense Vanessa Goikoetxea como única intérprete. En un escenario futurista se despliegan efectos visuales, como proyecciones en 3D y holografías, que crean una atmósfera inmersiva y espectacular, en donde el personaje de Klara, a la búsqueda de su propia identidad, cuestiona su existencia y lo que significa ser humano.
Halffter, que interpreta al piano su propia música junto a otro pianista, Juan Carlos Garvayo, plantea un diálogo con el presente a través de haikus, tecnología e inteligencia artificial, conectando música, pensamiento y nuevas narrativas.
La aportación del patrimonio musical operístico de pequeño formato al festival proviene de Pericca e Varrone de Alessandro Scarlatti (10 de julio en Aranjuez y 11 de julio en San Lorenzo de El Escorial). Es el intermedio cómico de la ópera seria Scipione nelle Spagne del mismo compositor estrenada en Nápoles en 1714.
El grupo La Madrileña de José Antonio Montaño interpreta con instrumentos de época esta obra del barroco, que cuenta con una propuesta escénica del director teatral Ignacio García, en la que se desarrollan las aventuras amorosas de esos dos personajes: Pericca, dama de compañía de Sofonisba, prometida de Scipione, y Varrone, criado de este procónsul romano. Gags teatrales, literarios y musicales se suceden en escena con el único y sano propósito de entretener y divertir.
En el corazón de la edición de Ópera a Quemarropa destacan dos hitos que definen la ambición del proyecto. Por un lado, Estètica i massacre (Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial, 10 de julio), ópera compuesta por Carles Prat nacida del programa Òh!pera del Gran Teatre del Liceu, bajo la dirección escénica del actor Oriol Pla. Su libreto, escrito por Carlota Gurt, plantea una sátira sobre la tiranía de los cánones estéticos entre mujeres y, cada vez más, entre hombres. Está protagonizada por una pareja que entra en conflicto al renunciar ella al cuidado corporal y construir él una nueva imagen de su físico modificando quirúrgicamente su cuerpo, que viraliza en las redes sociales.
Por otro lado, La clausura del amor, estreno mundial en el Teatro Auditorio de San Lorenzo de El Escorial el 17 de julio, al que seguirá una segunda función el día siguiente en el Teatro Real Carlos III de Aranjuez.
Basada en el texto de Pascal Rambert estrenado en el Festival de Aviñón de 2011, con música de Reyes Oteo y dirección de escena de Ricardo Campelo Parabavides, La clausura del amor lleva el teatro extremo al lenguaje musical y se sitúa como una obra de referencia por su potencia dramatúrgica.
Su argumento confronta a una pareja (Ruth González, soprano, y Enrique Sánchez-Ramos, barítono) cuya relación ha terminado. Interpretada en directo por una formación de cámara y apoyada en elementos escenográficos impactantes, como el uso de una cámara que reproduce en directo sobre el fondo la expresión de los dos personajes, la obra se configura como un dispositivo escénico y sensorial sobre la distancia, la escucha y el final del amor.
Creación colectiva y jornada de pensamiento
La programación se completa con la función del proyecto colectivo La Plaza, integrado por artistas de distintas disciplinas -canto, performance, interpretación instrumental y composición- y que apuesta por nuevas voces, artistas emergentes, espacios alternativos y un lenguaje escénico contemporáneo en el ámbito de la ópera de cámara española contemporánea.
La pieza que presenta en el festival se desarrollará en una residencia en el Centro Cultural Paco Rabal, que culminará el 18 de julio con el estreno en la plaza de los Santos Niños de Alcalá de Henares. Como en pasadas ediciones, contará con la colaboración de la Escuela Superior de Canto.
El foro de debate del festival, su Espacio de Pensamiento, reunirá en su segunda edición bajo el título El futuro es ahora, a profesionales y público en unas jornadas previas el 21 de mayo en la Sala Alcalá 31 de la capital. En ellas se abordará la programación, las alianzas y proyectos comunes, y la creación actual de ópera de cámara en España, sesión a la que podrá acceder el público, y que contará con compositores y libretistas.
Nace además ARCA, nueva área de acción del festival: un proyecto de archivo, análisis y radar del ecosistema de la ópera de cámara en España desde el año 2000. ARCA convierte información dispersa en conocimiento útil y en herramientas concretas —base de datos, web e informe— para programadores, instituciones y creadores. Con ello, el festival no solo presenta obras: genera contexto y fortalece el sector.
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