Doce Notas

Música e IA

cdsdvds  Música e IA

Aunque encuadremos su estilo en un cruce de caminos entre la atonalidad y cierto espectralismo —de forma muy general—, la obra del canario Gustavo Díaz-Jerez (G. D.-J.) tiene ciertas particularidades que la hacen muy atrayente en estos momentos.

Se formó en Canarias y Nueva York y actúa en programas musicales tanto dentro de la tradición clásica como de música contemporánea por todo el mundo, solo o arropado por orquestas. Sus obras, además, son muy interpretadas por otros pianistas.

¿Qué tiene de particular? Bueno, su expresión pianística se acerca a la corriente del piano expandido en sus sonidos. A veces, estos sonidos pasan por ser recogidos, ampliados o modificados por la electrónica y, en otras ocasiones, como ahora, se usa la tecnología MIDI para que suenen acompañados, por ejemplo, por acordes de teclado o asemejen sonidos naturales —una campana—. Sakamoto trabajó en sus últimos años sobre esta metodología sonora.

G. D.-J. va más lejos: se interesa por las matemáticas, el universo audiovisual, el big data y la IA para recoger el flujo de información —datos— que generan sus obras y entrenar así programas de IA que, a su vez, generen obras similares a las suyas. Estas nuevas obras han de ser tratadas posteriormente para modificar duraciones —ralentizar el rendering, por ejemplo— o dar a las dinámicas más organicidad (perdón por el palabro), naturalidad… un proceso maquinal que precisa ineludiblemente del ser humano. Podríamos clonar nuestra voz (pura física), pero quizá nuestros “defectos” de fonación son una parte que las máquinas no puedan tratar con facilidad, o ciertas intenciones naturales: tristeza, enfado, odio, amor.

¿Irá la música del futuro por estos caminos? No es fácil predecirlo: la más “comercial”, casi seguro, pero la de los auténticos creadores contiene particularidades más complejas de estandarizar, por suerte.

Nos entrega G. D.-J. doce magníficas piezas contenidas en dos libros, llenas de fuerza y expresión, que no dudo funcionarían muy bien sin electrónica; son dignas de estudio pianístico. La tecnología, muy bien dosificada y usada en este caso, aumenta la expresividad de estas piezas.

El Book I sigue cánones más tradicionales y acústicos, y la electrónica es más usada en las piezas del Book II: secuenciadores, aprendizaje mediante redes neuronales, MIDI, programas de composición, sonidos tomados de programas de la NASA, sonoridades no afinadas tratadas musicalmente.

Sin la mente humana de personas como G. D.-J., no hubiéramos tenido acceso a todo este conocimiento musical desvelado. Es para mostrarle agradecimiento y reconocimiento público.

Como suelo decir muchas veces: esto, en directo, tiene que ser de un gozo extremo; a ver si se logra… no tiene pinta la cosa.

Producción sonora e información magníficas, marca de la casa.

Con el apoyo de la CAM.

«¡Pero, ay, radiante sobrino, guárdate de ese día si tu snark es un boojum! ¡Porque entonces ese día… nadie podrá encontrarte otra vez!». —Lewis Carroll

Un recuerdo para un gran amigo —Fernando Urdiales, médico, director de Teatro Corsario y actor— pronunciando estas palabras en el espectáculo A la caza del Snark, en los primeros años 80.

Boojum es el título del primer tema de este disco.

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