
El 25 de febrero, a las 19,30 h., el Auditorio Nacional de Música acogerá un concierto excepcional protagonizado por la Sinfonia Varsovia, bajo la dirección y con la participación como solista de Pinchas Zukerman, junto al violinista japonés Fumiaki Miura. El programa recupera el mismo repertorio que ambos músicos ofrecieron en 2019 en el Festival de Miyazaki, en Japón, en una velada marcada por la memoria y la tradición.
La velada se abrirá con el Concierto para dos violines de Johann Sebastian Bach, seguido de Orawa de Wojciech Kilar. En la segunda parte sonará la Sinfonía concertante para violín y viola de Wolfgang Amadeus Mozart, antes de culminar con la Sinfonía núm. 8 de Antonín Dvořák.
El origen de este programa se remonta a mayo de 2019, cuando Zukerman y Miura fueron invitados a interpretar la Sinfonía concertante de Mozart en Miyazaki. La noche anterior al concierto, Zukerman compartió con Miura la profunda influencia que ejerció en él Pablo Casals, cuyo 150 aniversario de nacimiento se celebrará en 2026. Movidos por ese recuerdo, ambos decidieron añadir al programa el Concierto para dos violines de Bach y dedicarlo al maestro catalán, figura esencial del siglo XX que elevó el violonchelo a instrumento solista moderno y recuperó para el gran público las Suites de Bach.
De Casals a Zukerman y de Zukerman a Miura, la tradición se transmite como un legado vivo. El concierto en Madrid reproduce aquel gesto artístico y simbólico, reafirmando la continuidad de una herencia musical que atraviesa generaciones y fronteras.
La cita adquiere además una dimensión personal para Zukerman. Nacido en Tel Aviv en el seno de una familia judía polaca originaria de Opatów, varios de sus familiares fueron deportados y asesinados en Auschwitz durante la Segunda Guerra Mundial. Tras el conflicto, sus padres se establecieron en Varsovia antes de emprender un largo periplo por Europa y el Mediterráneo. En abril de 2023, Zukerman aceptó dirigir a Sinfonia Varsovia en una gira que, inicialmente, le suscitaba dudas por la carga emocional que implicaba trabajar con una orquesta polaca. Finalmente, la experiencia se convirtió en un reencuentro con sus raíces, que el propio músico describió como “una emoción única, muy especial”.
Ahora, el legendario violinista regresa para tocar el violín y la viola, además de asumir la dirección, acompañado por los músicos polacos de Sinfonia Varsovia y por Miura. En un programa que reúne a un compositor alemán, Bach; un austríaco, Mozart; un polaco, Kilar; y un bohemio, Dvořák, la música se erige como espacio de encuentro y reconciliación en tiempos de incertidumbre.
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