
En la primera parte, la Banda Sinfónica UPM hará su estreno en el Auditorio Nacional con una sinfonía de uno de los mejores compositores contemporáneos: James Barnes, que ha recibido numerosos premios por su composiciones, las cuales casi en su mayoría suelen ser para banda. Bajo la dirección de Miguel Manrique Esteban, la formación interpretará la Tercera Sinfonía “La Trágica” del compositor estadounidense James Barnes, una de las figuras más destacadas de la música contemporánea para banda, galardonado en numerosas ocasiones por su obra.
Compuesta en 1994 por encargo de la Banda de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos (Washington D. C.), esta sinfonía nació en un momento profundamente doloroso para Barnes, tras el fallecimiento de su hija Natalie. La obra traza un recorrido emocional que va desde la desesperación más oscura hasta la luz de la esperanza y el júbilo. El primer movimiento refleja la amargura y el desconsuelo del compositor; el segundo adopta un tono agridulce y crítico; el tercero, titulado For Natalie, es una fantasía evocadora dedicada a su hija; y el cuarto movimiento, Finale, fue concebido pensando en su hijo Billy, nacido poco después, como expresión de una renovada felicidad tras la tragedia.
Tras el descanso, la Orquesta Sinfónica UPM, dirigida por Pablo Puga, interpretará la Sinfonía n.º 6 en si menor “Patética” de Piotr Ilich Chaikovski, la última obra del compositor ruso y una de las cumbres del repertorio sinfónico.
Chaikovski concibió esta obra inicialmente como una “sinfonía programática”, cargada —en sus propias palabras— de sentimientos subjetivos, aunque nunca dejó constancia escrita de su significado. El sobrenombre Patética fue sugerido por su hermano, a partir del término ruso Papetichesky, más cercano a lo apasionado y emocional que al sentido actual de la palabra. Aunque el compositor prefirió finalmente presentarla como su Sexta Sinfonía, dedicada a su sobrino Bob Davidov, el título se consolidó tras su muerte, ocurrida pocos días después del estreno.
Rodeada de un aura de misterio por las circunstancias que rodearon los últimos días de Chaikovski, la Patética ha sido interpretada de múltiples maneras. Más allá de cualquier lectura biográfica, la sinfonía supone una audaz reinvención del género: al situar un movimiento lento y desgarrador como final, Chaikovski rompe con el modelo tradicional de triunfo luminoso y crea una conclusión introspectiva que se desvanece en silencio. Una obra en la que, según el propio compositor, puso “toda su alma”.
La venta de entradas se realiza a través de https://upm.koobin.es
El resto de información sobre el XXXV Ciclo Sinfónico UPM se puede ver en www.upm.es/culturales
________