
La Orquesta Nacional de España se adentra en un repertorio marcado por la tensión entre tradición y modernidad en el contexto de la Guerra Fría. El director polaco Krzysztof Urbański regresa al podio del Auditorio Nacional de Música de Madrid el viernes 30 y el sábado 31 de enero, a las 19,30 h., y el domingo 1 de febrero, a las 11,30 h.
El concierto reúne el poema sinfónico Krzesany de Wojciech Kilar, el Concierto para violonchelo de Witold Lutosławski, con la estadounidense Alisa Weilerstein como solista, y la suite de El pájaro de fuego de Ígor Stravinski: tres respuestas creativas diferentes a un siglo atravesado por fracturas políticas, estéticas y culturales.
Dentro de las muchas propuestas que engloba Tras el telón de acero, una de las líneas temáticas de la temporada, la OCNE ha querido poner de relieve el impulso renovador del Festival Otoño de Varsovia. Este espacio de libertad para los compositores del bloque oriental celebró su primera edición en 1956 y acabó convirtiéndose en uno de los principales escaparates para la vanguardia musical al otro lado del telón de acero. Fue allí, de hecho, donde compositores polacos como Lutosławski, o el más joven Wojciech Kilar, exhibieron perfiles tan vehementes como heterodoxos, ajenos tanto a los dictados del realismo socialista como a los dogmas del serialismo occidental.
El concierto abre con Krzesany, sin duda uno de los títulos más celebrados del catálogo sinfónico de Kilar desde su estreno en el Festival Otoño de Varsovia en 1974. El compositor parte de la música tradicional de la región montañosa de Podhale, al sur de Polonia, para construir un discurso directo y físico, basado en el pulso rítmico y en la acumulación progresiva de energía orquestal. Tras una sección central de carácter casi danzable, la obra avanza hacia un desenlace abrupto en el que, como señala en las notas al programa el crítico José Luis García del Busto, «un maravilloso caos sonoro» culmina en un final tan inesperado como fulminante.
El Concierto para violonchelo de Lutosławski contará con Alisa Weilerstein como solista para abordar una de las páginas más singulares del repertorio del siglo XX. Escrita en 1970 para Mstislav Rostropóvich, la partitura rompe con el modelo clásico del concierto y plantea una relación cambiante entre el instrumento solista y la orquesta, que se desarrolla sin pausas a lo largo de cuatro movimientos encadenados.
El éxito de El pájaro de fuego se vislumbraba ya desde los primeros ensayos en París, aunque nadie imaginaba que aquel estreno de 1910 sería el primer paso de una carrera que convertiría a Stravinski en el artífice de grandes revoluciones musicales.
Desde hace algunos años Krzysztof Urbański (Pabianice, 1982) mantiene una fructífera relación con la Orquesta y Coro Nacionales de España. Antiguo director musical de la prestigiosa Sinfónica de Indianápolis, en 2024 se convirtió en el músico más joven de la historia en asumir la titularidad de la Filarmónica de Varsovia. A su lado regresa al atril solista de la ONE la violonchelista Alisa Weilerstein (Rochester, 1982), intérprete igualmente conocida por el público del Auditorio Nacional y una de las figuras de referencia del violonchelo actual, cuya intensa actividad internacional convive con un firme compromiso con la creación contemporánea.
Más información y notas al programa
______