
Álvaro Toscano, cordobés y por tanto a medio camino entre el Mediterráneo y el Atlántico, en Iberia ciertamente. Esto en lo musical y también en lo ambiental y quizá en lo emocional.
Su curriculum vitae es apabullante: España, Europa, USA, Sudáfrica. Orquestas y auditorios conocen su técnica -magistral- al servicio de una expresión musical limpia, muy limpia, cristalina. Practicando estilos diversos, pero sin adherencias extrañas.
El disco se compone de doce composiciones, cuatro propias partiendo de improvisaciones, Cristal de I a IV, guitarra expandida. El resto de conocidos compositores como Frederic Mompou e Isaac Albéniz que ya son historia de la música española y compositores del siglo XX como Vicente Asencio, valenciano, fallecido en los años setenta y actuales como la catalana María Camahort y el argelino Marco Smaili.
La música que nos presenta va desde los aires mediterráneos -nacionalismo musical lo llamamos a veces- como Mompou y Albéniz a la inspiración mística de Asencio o el minimalismo de la catalana María Camahort o del argelino Marco Smaili.
Un disco de escucha muy placentera y un tanto recogida y atenta, como tantas otras de índole individual y emocional.
Una gran sorpresa, no le conocía y leer sobre lo conseguido a pesar de su juventud levanta el ánimo de estos primeros días de enero de 2026… Extraños, muy extraños por no entrar en más detalles.
No lo duden, busquen y háganse con él. Y si aparece por su ciudad vayan a escucharle.
Magnífico sonido y producción, se agradece la información del libreto firmado por María Alonso.
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