
El Réquiem, de Brahms, de apertura, y las Variaciones Diabelli, de Beethoven, a modo de epílogo. Entre esas dos piedras angulares de la música decimonónica descansa la temporada, que hasta mitad de 2021 ha programado Ibermúsica en su retorno al Auditorio Nacional de Madrid, tras meses de obligado recogimiento. Será el dos de febrero a las 19,30 h. cuando el Balthasar Neuman Orchester und Chor entonen los primeros compases de Ein Deutsches Requiem y el 1 de julio cuando Daniel Barenboim se mida por enésima vez al diabólico test beethoveniano.
Entre esas dos fechas un total de 14 conciertos previstos, uno de ellos extraordinario: el chelista Yo-Yo Ma dará cuenta de las seis suites para chelo, de Bach el 13 de mayo. Por otra parte, el solista norteamericano regresará el 17 de mayo a idéntico escenario (acompañando a la pianista Kathryn Scott). Yo-Yo Ma no será el único violonchelista destacado de la edición, de hecho, tres notables virtuosos del instrumento pasarán por Madrid acompañando a otras orquestas internacionales. Kian Soltani será el primero con el Concierto para chelo de Robert Schumann, junto a la Radio Symphonieorchester Wien (11 de marzo), le seguirá István Várdai con el concierto de Eduard Lalo (14 de abril), bien pertrechado por la Orquesta Sinfónica Radio Finlandia y cerrará el tríptico Gautier Capuçon con la más célebre partitura concertística de Edward Elgar, en compañía de la Orquesta Filarmónica Checa (19 de mayo).
Destacar la presencia de dos de las directoras de orquesta más aclamadas de la escena actual. La norteamericana Marin Aslop dirigirá a Radio Symphonieorchester Wien (11 de marzo) y la soprano canadiense Barbara Hannigan no solo dirigirá a los Münchner Philharmoniker, sino que ejercerá como solista, entonando el canto final de la Cuarta Sinfonía, de Gustav Mahler (17 de febrero). En esta 51ª edición se podrá escuchar, por primera vez a la Filarmónica de Berlín con su actual director titular Kirill Petrenko. El concierto tendrá lugar el 3 de mayo e incluye obras de Mozart y Chaikovski. Sin olvidar a otra legendaria orquesta continental, la Royal Concetgebouw de Amsterdam, con Paavo Järvi a la dirección y la arrolladora pianista Yuja Wang (20 de abril) en el podio.
A las orquestas ya mencionadas cabe sumar la no menos esperada visita de la Belgian National Orquesta a las órdenes de Josep Vicent. Acudirá con un programa doble, asistido por dos excepcionales solistas: la pianista Elisabetha Leonskaja (23 de febrero) y la violinista Nemanja Radulovic (24 de febrero). Ocho orquestas de primerísimo nivel que nada tienen que envidiar a los mal llamados tiempos de la vieja normalidad.
Quién le iba a decir hacer un año a Alfonso Aijón, curtido en mil batallas, que la temporada del 50 aniversario iba a depararle tantos ‘reajustes de agenda’. Una vez más el incombustible mecenas ha sabido hacer de la necesidad virtud y configurar una nueva temporada orquestal, que ya querrían para sí muchos, no ya en años normales, sino en tiempos de vacas gordas. Tras el insólitamente prolongado parón cuaresmal, Ibermúsica vuelve a la carga en su 51ª Temporada, con las fuerzas renovadas y sin que, a primera vista, la pandemia haya mellado en lo más mínimo, ni el ánimo, ni la calidad de las propuestas musicales que nos deparará la próxima temporada invierno-primavera.
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