
El retablo de Maese Pedro © Javier del Real
Esta producción vuelve a subir a escena dentro de los actos por la conmemoración del IV Centenario de la muerte de Cervantes.
Contaba Manuel de Falla que de niño jugaba a representar con marionetas las aventuras de Don Quijote. Cuando la princesa de Polignac le encargó que escribiera una obra para orquesta de cámara, no resulta sorprendente que el compositor recurriera a un episodio de la novela cervantina. El fragmento elegido fue el pasaje del titiritero Maese Pedro, que recorría la Mancha con un retablo para representar una historia de amores y persecuciones entre moros y cristianos. Y, cómo no, una vez más, el hidalgo protagonista de la novela, confunde la realidad con la fantasía y acaba emprendiéndola a mandobles con los pobres títeres. Para su estreno (1923), Falla contó con la ayuda de su amigo el pintor, grabador y titiritero Hermenegildo Lanz.
El director de escena actual, su nieto Enrique Lanz, creador de la prestigiosa compañía de títeres Etcétera, recoge la tradición de su antepasado, y, en homenaje a dos genios como Cervantes y Falla, desarrolla un espectáculo mágico con marionetas gigantes.
Edad recomendada desde 9 años
Ficha Artística
- Dirección musical: Josep Vicent
- Dirección de escena, títeres, escenografía y proyecciones: Enrique Lanz
- Iluminación: Alberto Rodríguez
- Clave: Yago Mahugo
- Don Quijote: Tomeu Bibiloni
- Maese Pedro: Gerardo López
- Trujamán: Marisa Martins
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